sábado, 19 de marzo de 2011

Diez Reglas para Triunfar

Aunque en estos últimos años me he convertido en amante de las ideologías del Software Libre y de las cosas gratis y libres de la Internet siempre y pese a todo he sido un fiel admirador de William Henry Gates III [Bill Gates], fundador  de Microsoft y por ende uno de los hombres más ricos del mundo.

¿Por qué lo menciono? porque hace algunas semanas regresó a sualma mater para ser homenajeado y en su discurso, además de dar las gracias, compartió lo que para él son las diez reglas básicas y fundamentales para triunfar en la vida.

Son muy buenas y vale la pena detenerse a leerlas con calma.
Primera: La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Segunda: Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Tercera: No ganarás cincuenta mil pesos [cinco mil  dólares] mensuales justo después de haber salido del instituto y no serás vicepresidente de una empresa hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.

Cuarta: Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Quinta: Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamabanoportunidad.

Sexta: Si metes la pata no es culpa de tus padres así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Séptima: Antes de que nacieras tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa sucia. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación,escritorioarmario.

Octava: En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Novena: La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Décima: La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad, tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

El pilón: Sé amable con los "NERDS" (los más “listos”) ya que existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Así que a empezar a tratarme bien ¡eh!, por eso del 11vo. consejo de Bill.

lunes, 14 de marzo de 2011

Temblores que se sienten en el mercado financiero

Temblores que se sienten en el mercado financiero

El gobierno de Naoto Kan adelantó que hará todo lo posible para evitar que el temblor derive en un colapso financiero. El Banco Central inyectó 15 billones de yenes (unos 185.000 millones de dólares) para neutralizar una posible corrida bancaria.
 Por Fernando Krakowiak
El gobierno japonés se preparaba anoche para tratar de evitar que el brutal terremoto que arrasó el noreste de la isla derive en un colapso financiero. El Banco Central informó que inyectó 15 billones de yenes en el sistema (unos 185.000 millones de dólares) para que los bancos puedan responder con abundante liquidez frente a un eventual retiro masivo de depósitos. Constituye la mayor intervención de la historia de ese país. Además, el primer ministro Naoto Kan adelantó que emprenderán una “lucha categórica contra los movimientos especulativos”. Pese a ello, en la apertura de la Bolsa de Tokio (al cierre de esta edición) el Nikkei cayó 5 puntos, anticipando el comienzo de un lunes negro.
Más allá del pánico inicial que se pueda reflejar en la Bolsa, la mayoría de los analistas coinciden en que es difícil que la situación financiera se descontrole. El Banco Central japonés tiene espaldas anchas y además Estados Unidos dio señales de estar dispuesto a acudir al rescate de su aliado asiático en caso de que los inversores institucionales amenacen con torcerle el brazo. No obstante, los costos que deberá afrontar Japón para recuperarse son enormes y se presentan en un momento de debilidad extrema debido a su alto nivel de endeudamiento y su bajo nivel de crecimiento.
En enero, la agencia de calificación Standard & Poor’s rebajó la calificación de la deuda nipona de AA a AA-, pues el montó llegó a duplicar su producto bruto, lo cual es mucho decir. De hecho, el pasivo japonés equivale a 15 deudas como la que tiene España. Hasta el momento, el gobierno de Naoto Kan no había evidenciado dificultades para financiar su déficit fiscal (cercano al 10 por ciento del PIB), lo que despejaba la posibilidad de una crisis de la deuda en el corto plazo. Sin embargo, la baja en la nota encareció el financiamiento que ahora será aún más necesario para emprender la reconstrucción y poder salir a flote de la mano de un incremento de la inversión pública.
La combinación entre el terremoto y el tsunami posterior que arrasó ciudades enteras como Sendai produjo daños que todavía son imposibles de precisar. Air Worldwide y Eqecat, dos de las compañías que elaboran informes para calcular los riesgos ante catástrofes para aseguradoras, corredores de Bolsa y mercados financieros estimaron que podría haber daños por 100.000 millones de dólares, pero el cálculo es sumamente provisorio y, obviamente, no contabiliza los daños adicionales que están provocando las réplicas del temblor (anoche hubo otro sismo de 6,2 grados que generó una nueva alerta de tsunami).
A los daños materiales, habrá que sumarle el freno en la economía interna que están produciendo esos destrozos. Anoche amplias zonas del nordeste permanecían sin energía eléctrica ni comunicaciones y en algunos distritos con la población evacuada completamente por el riesgo de un accidente nuclear, lo que llevó a muchas multinacionales líderes del sector automotriz a descartar la apertura de las fábricas que tienen instaladas en el noreste. Los casos más resonantes son los de Toyota, Suzuki y Nissan por el impacto que tendrá su freno en la actividad. No hay que olvidar que cerca del 20 por ciento de las exportaciones niponas son generadas por el sector automotor. La industria electrónica es otro talón de aquiles en este momento debido al cierre obligado de fábricas. Las acciones de Sony, por ejemplo, cayeron 12 por ciento anoche apenas abrió el Nikkei.
El tercer punto débil lo conforman las compañías de seguros, que fueron sacudidas de lleno por el temblor. En este caso, las consecuencias repercutirán fuerte en el mercado financiero global porque en última instancia el riesgo recae sobre las reaseguradoras líderes como la alemana Munich Re y la suiza Swiss Re. Estas dos firmas tienen como uno de sus principales accionistas al estadounidense Warren Buffett, quien la semana pasada figuró tercero en el ranking de millonarios globales con una fortuna estimada en 50.000 millones de dólares, que el tsunami puede afectar como a esas casitas que por televisión parecían de papel. Buffett compró a comienzos de 2010 acciones de Munich Re y en octubre aumentó de 8 a 10 por ciento su participación en la reaseguradora alemana que ahora está siendo jaqueada por la catástrofe.
El impacto a nivel global no sólo llegará de la mano de las reaseguradoras. Japón es la tercera economía del mundo y cualquier crisis que deba afrontar repercutirá inevitablemente a nivel global, justo cuando las principales potencias están luchando, a duras penas, para dejar atrás la recesión que comenzó a fines de 2008.
fkrakowiak@pagina12.com.ar

EL BANCO CENTRAL DE JAPÓN INYECTA DINERO EN MERCADOS FINANCIEROS




Numerosas personas salen con víveres de un supermercado el lunes 14 de marzo en Sendai, prefectura de Miyagi. El Banco Central de Japón anunció el lunes la adopción de diversas medidas para proteger la débil economía nacional de las secuelas del temblor y tsunami que azotaron la costa este del país.
14 de marzo de 2011Foto: Kyodo News / AP

TOMOKO A. HOSAKA
El Banco Central de Japón inyectó el lunes la cantidad sin precedente de 184.000 millones de dólares en los mercados financieros y adoptó otras medidas para proteger la débil economía nacional, en tanto que la bolsa de valores cerró a la baja por la devastación del sismo y el tsunami en la costa este del país.
El índice de referencia Nikkei de 225 acciones se contrajo 6,2% en su primer día negocios desde el movimiento telúrico de magnitud 8,9 y cuyos efectos se centraron en el noreste de Japón, donde olas gigantes arrasaron localidades y dejaron miles de muertos.
El aumento de las preocupaciones en diversos sectores sobre las secuelas financieras y económicas del desastre propiciaron una caída que se extendió a todos los niveles en la bolsa de valores. El índice más amplio Topix perdió 7,5%.
El Banco de Japón maniobró con rapidez en un intento por mantener la calma en los mercados financieros. Con esta afluencia masiva de dinero, el banco central confía en que los grupos financieros mantengan el crédito y satisfagan el aumento en la demanda de recursos que se prevé para la etapa posterior al sismo.
Los nueve integrantes de la junta de política monetaria del banco central efectuaron durante la jornada una reunión breve y aprobaron por unanimidad la adopción de medidas propicias a la actividad económica.
La institución ampliará su actual programa de compra de activos —sean bonos de gobierno o de corporaciones— en cinco billones de yenes a un total de 40 billones de yenes (486.400 millones de dólares). El banco también decidió que mantendrá su tasa básica de interés prácticamente en cero.
El economista Hiromichi Shirakawa, de Credit Suisse, calculó los daños en 15 billones de yenes (183.000 millones de dólares) en tanto que otros analistas advirtieron que la economía se contraerá durante dos trimestres consecutivos.
La caída económica supone un revés doloroso para Japón, al que China desplazó en 2010 como la segunda mayor economía del mundo.
La economía japonesa acusa problemas desde hace dos décadas, que incluyen magros crecimientos y desaceleraciones.
La economía japonesa carga a cuestas una deuda pública enorme, equivalente al 200% del producto interno bruto que la convierte en la más abultada de las naciones industrializadas.
"Diversos sectores consideran que el movimiento telúrico asestó el golpe definitivo a un Japón débil al que ha rebasado una China en ascenso", dijo Koetsu Aizawa, profesor de economía en la Universidad de Saitama, norte de Tokio.
Entre las compañías que más resintieron la precipitación en la bolsa figura Tokyo Electric Power Co., cuyas acciones cayeron poco más de 23% ante las perspectivas de que incurra en escasez de energía y debido a que registró el lunes una segunda explosión por hidrógeno en un reactor nuclear.
La explosión dejó seis empleados heridos y causó que una gran columna de humo se elevara en el aire.
Las acciones de la fabricante automovilística Toyota Motor retrocedieron 7,9%, en tanto que también cerraron a la baja las de Sony Corp. y Honda Motor Co.
Las cuatro provincias más afectadas por el desastre en el noreste —Iwate, Miyagi, Fukushima y Ibaraki— representan casi 6% de la economía de Japón.
El Banco Central informó que existe preocupación sobre la caída de la producción de las fábricas debido al daño generalizado.
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El periodista de The Associated Press, Alex Kennedy, en Singapur, y el periodista de negocios de la AP, Yuri Kageyama, contribuyeron a este despacho.