Numerosas personas salen con víveres de un supermercado el lunes 14 de marzo en Sendai, prefectura de Miyagi. El Banco Central de Japón anunció el lunes la adopción de diversas medidas para proteger la débil economía nacional de las secuelas del temblor y tsunami que azotaron la costa este del país.
14 de marzo de 2011Foto: Kyodo News / AP
14 de marzo de 2011Foto: Kyodo News / AP
El Banco Central de Japón inyectó el lunes la cantidad sin precedente de 184.000 millones de dólares en los mercados financieros y adoptó otras medidas para proteger la débil economía nacional, en tanto que la bolsa de valores cerró a la baja por la devastación del sismo y el tsunami en la costa este del país.
El índice de referencia Nikkei de 225 acciones se contrajo 6,2% en su primer día negocios desde el movimiento telúrico de magnitud 8,9 y cuyos efectos se centraron en el noreste de Japón, donde olas gigantes arrasaron localidades y dejaron miles de muertos.
El aumento de las preocupaciones en diversos sectores sobre las secuelas financieras y económicas del desastre propiciaron una caída que se extendió a todos los niveles en la bolsa de valores. El índice más amplio Topix perdió 7,5%.
El Banco de Japón maniobró con rapidez en un intento por mantener la calma en los mercados financieros. Con esta afluencia masiva de dinero, el banco central confía en que los grupos financieros mantengan el crédito y satisfagan el aumento en la demanda de recursos que se prevé para la etapa posterior al sismo.
Los nueve integrantes de la junta de política monetaria del banco central efectuaron durante la jornada una reunión breve y aprobaron por unanimidad la adopción de medidas propicias a la actividad económica.
La institución ampliará su actual programa de compra de activos —sean bonos de gobierno o de corporaciones— en cinco billones de yenes a un total de 40 billones de yenes (486.400 millones de dólares). El banco también decidió que mantendrá su tasa básica de interés prácticamente en cero.
El economista Hiromichi Shirakawa, de Credit Suisse, calculó los daños en 15 billones de yenes (183.000 millones de dólares) en tanto que otros analistas advirtieron que la economía se contraerá durante dos trimestres consecutivos.
La caída económica supone un revés doloroso para Japón, al que China desplazó en 2010 como la segunda mayor economía del mundo.
La economía japonesa acusa problemas desde hace dos décadas, que incluyen magros crecimientos y desaceleraciones.
La economía japonesa carga a cuestas una deuda pública enorme, equivalente al 200% del producto interno bruto que la convierte en la más abultada de las naciones industrializadas.
"Diversos sectores consideran que el movimiento telúrico asestó el golpe definitivo a un Japón débil al que ha rebasado una China en ascenso", dijo Koetsu Aizawa, profesor de economía en la Universidad de Saitama, norte de Tokio.
Entre las compañías que más resintieron la precipitación en la bolsa figura Tokyo Electric Power Co., cuyas acciones cayeron poco más de 23% ante las perspectivas de que incurra en escasez de energía y debido a que registró el lunes una segunda explosión por hidrógeno en un reactor nuclear.
La explosión dejó seis empleados heridos y causó que una gran columna de humo se elevara en el aire.
Las acciones de la fabricante automovilística Toyota Motor retrocedieron 7,9%, en tanto que también cerraron a la baja las de Sony Corp. y Honda Motor Co.
Las cuatro provincias más afectadas por el desastre en el noreste —Iwate, Miyagi, Fukushima y Ibaraki— representan casi 6% de la economía de Japón.
El Banco Central informó que existe preocupación sobre la caída de la producción de las fábricas debido al daño generalizado.
___
El periodista de The Associated Press, Alex Kennedy, en Singapur, y el periodista de negocios de la AP, Yuri Kageyama, contribuyeron a este despacho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario